¿No hago lo que puedo en cada momento?…Sí, hago todo lo que puedo en todo momento. Estoy tratando siempre de sentirme lo mejor posible. Muchas veces no es lo que a mí me gustaría, pero realmente no puedo sentir otra cosa distinta a la que siento. Tal y como sucede es lo único que puede suceder.

En esos momentos, cuando atravieso una situación que a mí me parece difícil, es bueno explorar qué sucede si me paro un segundo a soltar la lucha y a me abro a aceptar lo que está pasando completamente. Ese mensaje de aceptación en mi mente, me hace respirar profundamente. La idea de aceptación es una idea posible, que yo puedo elegir en ese momento como forma de experimentar la situación, sea cual sea.

Esa respiración, es una respiración de alivio, se podría decir que yo no la hago voluntariamente, sino que es una consecuencia de no pelear con el momento ni conmigo misma. Cuando me entrego a sentir cualquier cosa que siento desde una manera amable de convivir conmigo misma, la aceptación me salva. Es un camino de libertad interior

Experimenta qué sucede cuando…Suelto la lucha conmigo misma…suelto el querer sentir esto de otra manera…suelto mis búsquedas por ser mejor, porque este momento sea mejor…y me ánimo a vivirlo tal y como sucede, sin pretender cambiarlo, sin juzgarlo, es…como es…y sigo…sigo ese instante nuevo que se abre cuando acepto…

Mi amabilidad es una forma de amor que me recuerda que no pudo ser de otra manera y que no pasa nada por ello, sólo aceptar esto que siento y esto que sucede deja el espacio nuevo para otro instante presente libre.