Tranquila-mente

Vamos creciendo y vamos afinando el instrumento. Nos vamos conociendo y aprendiendo cómo funcionamos, así podemos ayudarnos a disfrutar de esta experiencia. Ponerse fino en la vida es algo que requiere mucha atención. Observar cuidadosamente el interior y el exterior para ir distinguiendo aquello que uno es capaz de hacer en su contra o a su favor. Todo lo que haga en mi contra, repercute negativamente en el mundo que me rodea y todo aquello que haga desde una elección sabia mejorará considerablemente mi relación con la vida. A estas alturas, no hay distinción entre la vida y yo.

Para llevar a cabo esta premisa es necesario, estar despierta, enterarme de lo que sucede, no puedo dormirme en mi inconsciencia o mi mente enferma empezará su parloteo incansable y mis emociones acabarán mareandome en su vaivén.

La atención despierta mi conciencia y así me mantengo presente en la realidad

A la mente hay que conocerla, observarla, descubrir sus tendencias y desde luego si no queremos una vida de sufrimiento, entrenarla. Su tendencia es obsesiva, rumia pensamientos de forma insaciable, es compulsiva porque se atrapa en ellos una y otra vez y finalmente es delirante, en sus proyecciones, interpretaciones de interpretaciones se inventa realidades. Si me dejo llevar por este incansable circuito mental terminaré estresada, comprimida y agotada. La mente hiperactiva no da tregua ni para dormir.

A este funcionamiento nos acostumbramos y nos parece soportable pero en realidad nos sentimos con la lengua fuera, dominados por una mente que nos piensa y que nos ahoga. ¿Cómo equilibrar esta hiperactividad y generar una atención cuidadosa?

Lo primero, aprende a relajarte, SI, relajar, aflojar, no ir en busca de nada sino todo lo contrario, soltar, dejar ir…libera la rumiación, respiración tras respiración, cada exhalación una rendición; de este modo tu funcionamiento interno se estabilizará, podrás volver a la realidad, a tu momento presente y ahí con espacio, surgirá la claridad, la nitidez para enfocarte y hacer lo que tengas que hacer. Si te interesa tu bienestar interno, cultiva esta atención cuidadosa y práctica el descanso mental.

Con el tiempo, te sentirás menos vulnerable a la estimulación externa porque irás conectando con la serenidad en tu interior y podrás equilibrarte ante los movimientos que surjan internos y externos. Cuando surge un impulso y lo atiendo cuidadosamente puedo observar si es sabio y beneficioso para mi y para los demás llevarlo a cabo y desde ahí tomar la decisión. Así voy construyendo una vida llena de significado. Cuando atiendo, estoy presente y cultivo la empatía hacia mi mismo y hacia los demás.

 Atender significa, inclinarse y cuidar