Cuantas veces nos encontramos dentro de una inercia, percibiendo que seguimos pero como sí no estuviéramos realmente ahí, haciendo todo sí, pero sin presencia ni conciencia.
Claramente esta sensación es bastante vacía y un tanto confusa, es un como sí…como sí yo no estuviera ahí, como si no pudiera parar, como sí no fuera posible de otra forma…la imagen del hámster en la rueda de la jaula es bastante clara para representar estas inercias.
La idea de inercia también nos habla de una pereza, una desidia, un inacción, luego me muevo automáticamente sin realmente estar en la vida, sentir la vida, hago y hago pero dormid@.
¿Qué necesito para salir de la inercia?
Me paro…Parar la inercia, el movimiento automático, tomo un momento, lo hago consciente.
Respiro…inhalar y exhalar el aire me pone en conexión con la energía vital, lo que en las medicinas milenarias llaman prana o qi, que pone en funcionamiento la conciencia de mi.
Siento. Cuando respiro ya soy consciente de mí y ahí llega la conexión con mi Sentir. Mi Sentir me pone directamente en relación con mi presencia haciéndose experiencia, ahora estoy aquí y ahora sé cual es mi verdad en este momento, en este preciso momento….ya me encontré y desde aquí puedo acceder a otras dimensiones de mi ser.
Así que para, respira y siente son tres claves que te llevaran a la presencia consciente y al encuentro contigo y con el centro de las decisiones….desde ahí se construye el paso siguiente.
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