Sentir lo que siento

¿Qué queremos realmente?

Experiencias…experiencias sentidas… Sentir. Sintiendo es como aprendemos, como nos conocemos.  Hemos venido a vivir esta experiencia y sólo aquello que sentimos se hace real, el resto podemos leerlo, escucharlo y resonar sí, pero realmente buscamos sentirlo para comprenderlo.

La experiencia, aliada de mi conexión con el presente, sucede en cada instante… ¿Qué está pasando aquí?. Para poder conectarme con lo que pasa en este momento necesito una mirada limpia de pasado, necesito mirar vacía de mi historia personal, de mis etiquetas y clasificaciones…necesito mirar desde una visión capaz de integrar todo lo que ve, sin calificarlo en positivo y negativo o en cualquier otra dualidad. Es ahí cuando yo puedo tener una experiencia nueva, presente, siempre cambiante y viva.

Sentir cada momento requiere una gran honestidad, en la que todo tenga cabida y no sea juzgado ni valorado. Cuando me animo a ser genuino, de alguna manera, dejo de temerme a mí mismo, dejo de pensar que algo de lo que siento no lo debo sentir, o es erróneo y ahí empieza mi verdadera apertura, mi verdadera expresión. ¿Cómo temerme a mi misma?, por qué pensar que existe algo qué no sea adecuado, si está sucediendo…si lo siento…mejor dejo de temerme, mejor siento lo que siento y ahí veo…