Honestidad, la llave del fluir
Si quieres una experiencia fluida sólo tienes que ser honesto contigo mismo
Hace un tiempo que se puso de moda la palabra «flow» o «fluir» y es que reconozcamos que en cuanto la escuchamos nos suena fácil, liviano. Todos anhelamos esa sensación de ligereza y bienestar para vivir… al fin y al cabo si tengo la sensación de estar fluyendo, estaré sintiendo que está todo bien, todo «en su sitio», sucediendo tal y como «tiene que» suceder.
¿Qué significa fluir?
Significa estar presente en lo que hay, sintiéndome como me siento y sin ningún reproche hacia ello. No significa que vaya todo como a mi me gustaría, significa que estoy fluyendo en lo que está sucediendo…
¿Qué necesito entonces?
Ser honesto conmigo mismo, reconocer como me siento, darle la bienvenida, respetarlo y actuar en coherencia con ello. De este modo fluiré en mi realidad de este momento y podré enviar el mensaje claro hacia fuera.
¿Qué sucede cuando envío un mensaje hacia fuera diferente del que siento dentro?
Que genero un enfrentamiento, un choque entre dos informaciones que obstruyen el paso de lo que hay, dejo de fluir.
¿Qué sucede cuando el mensaje que envío hacia fuera es el mismo que siento dentro?
Que genero una verdadera comunicación, una comunicación que me satisface porque está directamente relacionada con lo que es real.
Y si es así de sencillo ¿por qué no fluimos tan abiertamente en esta danza de sentir y expresar lo mismo?.
De nuevo siendo honestos con nosotros mismos descubriremos que muchas cosas que sentimos nos resultan incómodas y las rechazamos, no nos gustan y nos esforzamos por sentirnos diferentes. Este modo de actuar, es una decisión que obstruye el fluir de lo que hay, provoca un enfrentamiento interior, un nudo que se reflejará en el exterior. Pretenderé que otro me haga sentir bien pero eso no va a suceder si antes no acepto lo que siento y me coloco en mi lugar de paz.
Pongo un ejemplo sencillo, llego a un grupo cuya dinámica es criticar a los demás o quejarse. Yo no me siento a gusto con ese modo de vincularme. Tengo dos opciones o me pongo a hacerlo para ganarme un lugar y ser aceptada o actúo en coherencia con lo que siento y no participo de ello. Puedo entonces encontrar otro modo de estar que sea coherente conmigo y encontrarme así fluyendo en la situación.
En definitiva, si no soy honesto conmigo mismo no puedo sentirme pleno en este momento y bloqueo el fluir de mi experiencia.
Te invito a observar y explorar por ti mismo lo que sucede cuando eres honesto y cuando no lo eres. Si decides no serlo, ¿qué hay detrás?. Y si para ti también, la honestidad se convierte en una puerta al fluir. (encuentra tus propios ejemplos)